APPI se despide

Desde la coordinación general de APPI, queremos comunicar la decisión que nos lleva a poner fin a la labor que veníamos realizando. Dar este paso no nos resulta fácil pero, tras una reflexión colectiva, hemos concluido que no podemos dar continuidad al proyecto, al menos con la calidad que merece, por lo que lamentablemente nos disponemos a cerrar esta etapa.

Cuando surgió este proyecto, en julio de 2015, no podíamos imaginar los pequeños grandes logros que se obtendrían poco después, a base de esfuerzo y, sobre todo, ilusión. Sabemos que nuestras aportaciones a lo largo de este tiempo han sido humildes, que sólo representan un grano de arena en la batalla por mejorar la atención pública a la salud mental, pero estamos orgullosas/os de cada una de ellas. Esperamos que contribuyan, de alguna manera, al trabajo de quienes ya estaban y quienes continúan en la lucha, por ejemplo desde las asociaciones profesionales de Psicología Clínica. A ellas les agradecemos su colaboración con APPI, que en algunos territorios ha sido estrecha, traspasando las fronteras de lo virtual.

El trabajo en red y la cooperación es uno de los mejores aprendizajes que nos llevamos de esta experiencia. Sin el apoyo mutuo entre coordinadoras/es, y sin la colaboración de colectivos y voluntarios particulares, no podríamos haber llevado a cabo nuestras iniciativas. Gracias a esa suma de esfuerzos, fue sorprendente descubrir cuánto se puede hacer sin apenas recursos pero con mucha determinación. En este sentido, lamentamos profundamente no haber podido incorporar al proyecto a las personas voluntarias que nos han contactado en los últimos tiempos. Lo sentimos mucho y esperamos sinceramente que eso no os aleje del activismo. Estamos seguras/os de que encontraréis otros frentes desde los que aportar y contribuir con vuestras ideas y entusiasmo.

Sabemos que la desaparición de APPI -como de cualquier agente que persiga una mejora- no es una buena noticia pues, desafortunadamente, queda mucho por hacer en el terreno de la asistencia pública a la salud mental: las plazas de formación PIR continúan siendo escasas; la presencia de profesionales de la Psicología Clínica en el SNS sigue siendo insuficiente; y las personas que atraviesan un problema de salud mental todavía encuentran dificultades para acceder a un tratamiento psicológico de calidad. Si bien es cierto que ha habido avances en estos tres ejes, aún estamos lejos de un escenario satisfactorio.

La parte positiva y esperanzadora es que son muchas las personas que trabajan diariamente para mejorar el estado actual de las cosas, denunciando deficiencias y proponiendo soluciones. Así lo están haciendo no sólo desde el ámbito profesional, sino también desde las organizaciones de pacientes y familiares.

A todas/os les agradecemos su dedicación, la misma con la que hemos intentado trabajar desde APPI durante estos tres años. Gracias también por vuestra participación a quienes habéis colaborado con la plataforma de algún modo, implicándoos activamente o sencillamente compartiendo contenido en redes. Un pedazo de APPI también es vuestro.

Os animamos a todas/os a seguir defendiendo la sanidad pública y la atención a la salud mental, ya sea con gestos individuales y cotidianos o dando apoyo a las acciones de colectivos que siguen batallando. Seguro que, de una forma u otra, nos seguiremos encontrando en el camino por dignificar la asistencia pública a los problemas de salud mental.

Nos despedimos con el deseo de que nunca perdamos de vista que no hay salud sin salud mental ni profesionalidad completa sin compromiso con la sociedad.

¡Gracias por todo y hasta siempre!

 

 

 

Anuncios

Nuestras iniciativas van dado sus frutos: I Plan de Prevención del Suicidio en la C. Valenciana

Desde APPI vimos la necesidad desde el principio de abordar la problemática del suicidio, observando la falta de planes de prevención tanto a nivel autonómico como nacional y las cifras crecientes año tras año.

Por ello, presentamos diversas iniciativas al respecto en varias Comunidades Autónomas. Una de ellas, la promovimos desde APPI en la C. Valenciana, en mayo de 2016. Desde la plataforma impulsamos una PNL (Propuesta No de Ley) sobre la necesidad de creación de un plan de prevención de suicidio, hasta la fecha inexistente. Esta PNL fue llevada a las Cortes y aprobada por unanimidad por todos los grupos parlamentarios, tal como os contábamos en el blog: Pleno PNL suicidio

Con gran satisfacción por el trabajo realizado, hemos podido ver como un año después, nuestra iniciativa se ha puesto en marcha con la presentación del primer Plan de Prevención del Suicidio en la C. Valenciana.

Noticia de Redacción Médica

“El plan incorpora distintas acciones orientadas a la prevención (mejora de la información, de la lucha contra el estigma en el entorno de la salud mental); mejoras en la detección precoz del riesgo suicida; mayor coordinación con otros agentes (personas sin hogar, área penitenciaria); formación de profesionales y apuesta por la investigación epidemiológica. También aborda iniciativas relacionadas con el proceso terapéutico y de recuperación de las personas”.

Además se pondrá en marcha un programa individualizado ante situaciones de riesgo, se mejorará la continuidad asistencial de personas con conductas suicidas y se implantarán protocolos de atención en unidades de salud mental e infanto-juvenil.

También mejorará la detección y puesta en marcha de medidas concretas en grupos de riesgo como mujeres en situación de violencia de género, adolescentes, ancianos y personas sin hogar.

Desde APPI celebramos la puesta en marcha de este plan y a pesar de que no se nos invitara a su presentación, esperamos que sirva realmente para ayudar a afrontar una problemática hasta ahora silenciada. Nos quedamos también con la satisfacción de que el esfuerzo y trabajo realizado haya dado sus frutos.

Poco a poco entre tod@s podemos cambiar y mejorar la sanidad pública y la atención a la salud mental.

Aquí podéis acceder y descargar el plan completo en pdf “Vivir es la salida”

Sin título

Nos reunimos con el Consejo General de la Psicología

El pasado 21 de Abril miembros de nuestra plataforma desde diferentes puntos de España, Miriam Jiménez, Raquel Pérez, Adrián Secades y Juan Navarro, nos reunimos con Francisco Santolaya y José Ramón Fernández Hermida, representantes del Consejo General de la Psicología, tal como publicó infocop.

Fue una reunión extensa en la que abordamos puntos importantes respecto a la situación actual de la psicología, tanto a nivel formativo como profesional.

En primer lugar, compartimos los puntos en común respecto a la necesidad de seguir trabajando por aumentar el número de psicólogos clínicos en el SNS, la incorporación de la figura del psicólogo clínico en primaria y el aumento de plazas PIR en todas las comunidades. En este punto, comentamos la preocupación por el caso de Castilla y León con la drástica reducción de plazas PIR que ha sufrido en los últimos años, pasando de de 9 a 3, la falta de convocatoria de OPEs para clínicos, y la imposibilidad de que saliera adelante la PNL por más plazas PIR y clínicos en esta comunidad. Además, también tratamos la necesidad de la creación de al menos una plaza PIR en La Rioja, puesto que es la única comunidad donde ahora mismo no existe ninguna.

Respecto a este tema, el Consejo nos felicitó por la labor que hemos venido realizando desde la plataforma y las iniciativas que hemos presentado en los diferentes parlamentos, y compartimos la necesidad de hacer presión conjuntamente en aquellas PNLs que ya están cumpliendo los plazos, como son las presentadas en la C. Valenciana.

También se habló de las dificultades que puede tener la incorporación de clínicos en atención primaria, tanto a nivel político como las reticencias por parte de otros profesionales del SNS, y la necesidad de seguir recabando apoyos al respecto y continuar extendiendo el proyecto PsicAP al resto de CC.AA. Comentamos los escollos tanto a nivel político como económico y qué pasos se podrían seguir al respecto, así como la falta de claridad que existe en las cifras en relación al número de psicólogos contratados en el SNS.

Llegados a este punto, quisimos trasladar diversas críticas al Consejo sobre diferentes aspectos, intentando hacerlo de forma constructiva:

  • la sensación de falta de contundencia que existe respecto al intrusismo profesional, como ejemplo pedimos explicación por la participación reciente de una coach en la mesa redonda que organizó el COP de Las Palmas, mostrando por su parte un rotundo rechazo a ese tipo de prácticas y manifestándonos que, si bien cada COP tiene cierta autonomía en sus acciones, pedirán explicaciones ante este hecho, recalcando que ante una situación similar no dudemos en ponernos en contacto con ellos para que puedan tomar medidas.

En esta línea nos comentaron que desde el CGCOP habían registrado la marca “Psicólogo coach” para que nadie que no sea psicólogo pueda anunciarse como tal.

También quisieron aclarar que lo que ocurre es que no hay amparo legal (a pesar de las peticiones que han realizado a gobierno y legisladores para cambiar la situación) que permita luchar con más eficacia contra el desarrollo de figuras profesionales como el “coach” o el “psicoterapeuta” que desarrollan tareas psicológicas. A nuestro parecer si esto no es posible, se debería explicar a los colegiados. Si a nivel legislativo no se puede actuar, si que se pueden realizar actuaciones a nivel informativo difundiendo o rechazando públicamente estas prácticas.

  • en la línea del punto anterior, se señaló también la necesidad de informar a la población general del intrusismo profesional, poniendo como ejemplo el video realizado por el Colegio de dietistas y nutricionistas de la C. Valenciana, propuesta que tuvo buena acogida por parte del Consejo.
  • la necesidad de claridad en el mensaje y posiciones del Consejo puesto que, dado el clima de malestar actual en una parte de la profesión, sólo genera más confusión y polémicas innecesarias.
  • la obligación de cuidar las declaraciones públicas que se hacen como representantes institucionales.

El Consejo nos explicó que los diferentes COPs funcionan de forma autónoma, con sus propios estatutos y gobierno, y que desde el Consejo se pueden hacer recomendaciones pero no actuar en muchos casos. Pensamos que de ahí vienen las dificultades de la falta de una voz común.

Quisimos también aclarar diversas posturas del Consejo:

Respecto al itinerario

Aprovechando la cercana regulación del grado, desde la Plataforma presentamos una propuesta abierta a trabajar por los diferentes colectivos implicados, que pretende ser un punto de consenso entre todas las partes buscando el menor número de perjudicados posibles. Hablamos de un grado de mayor duración que permitiera salir siendo sanitario al escoger la rama correspondiente.

Desde nuestra plataforma entendemos que deben producirse cambios respecto a la situación actual, buscando la estabilidad futura y la regulación de la profesión, lo que a nuestro entender pasa por la reestructuración del grado, aun conociendo las resistencias que existen en este sentido.

Desde el Consejo, nos comentaron los obstáculos tanto a nivel legislativo como por parte de las universidades para llevar a cabo este tipo de propuesta.

Para ellos, un título de Grado que cumpliera con los criterios EuroPsy sería igualmente válido que el Grado + Máster actuales. De acuerdo con esta posición, un grado habilitante profesional tendría que tener cinco años de formación universitaria, más uno de práctica profesional supervisada. Es de suponer que un Grado de esa duración tendría también acceso al nivel 3 del MECES.

Respecto a esto también consideran la necesidad de regulación del grado para evitar que profesionales no psicólogos puedan acceder a determinados puestos de trabajo (como ha ocurrido con el teléfono de acoso escolar) o la posibilidad de presentarse a las pruebas de acceso a la formación sanitaria especializada, porque se permiten titulaciones de grado del “ámbito de la psicología”.

Su propuesta pasa por la  implantación del itinerario para aquellos graduados que busquen el acceso a la especialidad, igualando el nivel MPGS al de licenciatura por su equivalencia MECES 3 (tal como también publicaron hace unas semanas en infocop)

Por nuestra parte, les trasladamos que entendemos que este tema debe de solucionarse para seguir avanzando: somos conscientes de los problemas que podría acarrear en el futuro que el acceso a la especialidad haya pasado de nivel MECES 3 (equivalente a máster) a nivel 2, pero en el caso de querer implantarse este itinerario es prioritario una reducción considerable del precio del MPGS, aumento de plazas, mejora de la calidad, y que esta medida no debería tener carácter retroactivo. En este sentido, desde el Consejo nos trasladaron que estaban de acuerdo en que había margen para la reducción del precio y la mejora de la calidad y que apoyaban estos aspectos.

No podemos dejar de lado que la implantación del itinerario tendría sus inconvenientes y que no parece más que un pequeño parche temporal siendo más que necesarios futuros cambios, al no adherirse al 3+2, 4+1, ni al EUROPSY dicho itinerario, entre otros motivos. Por ello reiteramos que  no creemos que deba haber múltiples pequeños cambios, sino una adecuada reestructuración aprovechando la próxima regulación del grado, que solucione los problemas actuales y que perjudique al menor número de profesionales y estudiantes, con la ayuda del diálogo de todas las asociaciones, colegios y colectivos.

Por último, el Consejo también se mostró preocupado respecto a la gran cantidad de egresados desde las facultades de Psicología y la clara imposibilidad del mercado laboral de absorber tantos profesionales. Dialogamos sobre diferentes opciones como los numerus clausus, para el COP el número de estudiantes de Grado es excesivo y nos indicaron que lo lógico sería reducirlos limitando el número de plazas de acceso al Grado de Psicología, aunque comentaron que existen grandes dificultades para conseguirlo.

PGS en el SNS

Este es un tema sobre el que queríamos conocer especialmente la posición del CGCOP dado que nos parece que existe mucha confusión al respecto.

Desde el Consejo nos indicaron que la ley actual deja claro que para hacer efectivas las prestaciones incluidas en la cartera de servicios, en centros sanitarios públicos o concertados, es imprescindible el título de especialista. En consecuencia, si los puestos de psicólogo que se están reclamando en Atención Primaria tienen como objetivo desarrollar funciones que servirán para hacer efectivas prestaciones que están en la cartera de servicios de Primaria, sólo se podrán convocar plazas de especialista y, en ese caso, sólo pueden ser cubiertas por psicólogos especialistas.

Respecto a esto último, les trasladamos que si ésta era la posición oficial, se debería dejar claro en las intervenciones y publicaciones, pues ahora mismo hay mucha confusión al respecto. Así, debería figurar claramente “psicólogos clínicos” en las iniciativas (PNLs) presentadas por el COP referentes a la incorporación en primaria, así como en las diferentes noticias publicadas en infocop, al igual que lo hemos hecho en las iniciativas presentadas desde APPI, ya que como hemos dicho puede llevar a confusión al no aclarar a qué figura del psicólogo se refiere.

Esta ambivalencia es peligrosa para futuros estudiantes de MPGS, pues se puede utilizar desde algunas instancias para crear falsas expectativas con la correspondiente frustración y enfado al comprobar que esto no es así.

Aunque nos trasladaron que estaba claro que la formación de MPGS no podía equipararse de ningún modo a la de PEPC, Hermida indicó que la ley no restringe completamente al PGS el acceso a los centros públicos o concertados. El Consejo considera que la restricción legal actual es inadecuada porque el criterio no es técnico–profesional sino de carácter administrativo (que la prestación esté financiada por el sistema público e incluida en la cartera de servicios comunes). Comentaron que esta regulación puede dar lugar a situaciones absurdas contrarias a la lógica de capacitación creciente que defienden. Así podría darse el caso de que una competencia profesional compleja, ajena a la cartera de servicios (como por ejemplo neuropsicología), pudiera realizarla el PGS, mientras que actuaciones profesionales que no requiriesen el nivel de especialista o que no estuvieran cubiertas por la formación del especialista, exigiesen ese título. Respecto a este punto indicaron que abogan por el diálogo intraprofesional para redefinir mejor las funciones de las diferentes profesiones sanitarias dentro y fuera del sistema público.

Al respecto, indicamos que para que esto fuera posible tendría que haber mucha más presencia de psicólogos clínicos en el SNS y desde una posición de fortaleza, con servicios de psicología clínica propios (como también había defendido el consejo), se podrían barajar otras opciones. No obstante, a día de hoy, no lo vemos viable, no sólo legislativamente, sino por nuestra debilidad como colectivo, por la oposición que iba a tener esta medida (algunas labores de este tipo las realiza enfermería actualmente), y por el problema que supondría, con la estructura actual, que el profesional de la psicología dependiese del criterio de otros facultativos especialistas a la hora de tomar decisiones, ya sean estos psiquiatras o médicos de atención primaria. Tampoco podemos obviar que esto supondría una discriminación por motivos económicos, limitando el acceso a estos puestos del SNS a aquellos que pudieran asumir el coste del máster.

Por otro lado, el Consejo defendió la necesidad de creación de nuevas especialidades a través del sistema de acceso PIR, como podrían ser neuropsicología, psico-oncología e infanto-juvenil, lo que redundaría también en un aumento de nuestra presencia en el SNS dadas las necesidades actuales y exigiría tanto una mayor contratación de PEPC como de plazas PIR. La presencia de psicólogos clínicos fuera del servicio de salud mental fortalecería nuestra representación en el ámbito público, así como también aumentaría el poder de actuación y presión por parte del colectivo dentro de la sanidad pública. Con todo ello se deberá debatir los pros y los contras de dicha propuesta entre los profesionales implicados.

Cabría aclarar que estas especialidades, aunque con nomenclatura diferenciada, podrían perfectamente tener un tronco formativo común con un complemento posterior específico de cada una. Esto sería relevante de cara a aumentar la presencia e influencia de psicólogos clínicos en el SNS, mejorar la formación de determinadas áreas y confrontar otras especialidades como la de psiquiatría infantojuvenil, de reciente creación y que muy probablemente llevará a medicalizar más a esta población.

Finalmente, se acordó mantener el contacto y diálogo para posibles iniciativas sobre puntos en común con el objetivo de hacer más presión, así como la invitación por parte del Consejo a realizarles las propuestas que consideremos puedan apoyar.

Por nuestra parte, agradecemos que el Consejo nos convocara para esta reunión, la disposición a tratar los diversos temas planteados, la claridad en las respuestas y el reconocimiento de la importancia de la labor de nuestra plataforma.

Foto Reunión Consejo
Miembros de APPI con Francisco Santolaya y J. Ramón Fernandez Hermida, representantes del Consejo General de la Psicología (imagen por el CGCOP)

 

PsicAP. La intervención psicológica en primaria, más eficaz que el tratamiento habitual

Dos representantes de APPI en Madrid acudieron a la presentación de los resultados preliminares del estudio PsicAP (Psicología en Atención Primaria) que fueron presentados el martes en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y aquí os traemos su crónica.

El acto constó de 3 partes diferenciadas:

1ª PARTE:

Antonio Cano-Vindel (investigador principal del ensayo clínico PsicAP) desgranó los resultados obtenidos hasta el momento, cuya principal conclusión es la mayor eficacia del tratamiento psicológico que el tratamiento habitual en atención primaria para problemas de ansiedad, depresión y somatización. Los resultados  muestran que el grupo experimental (con tratamiento psicológico) tiene una mayor mejoría, una reducción del consumo de psicofármacos y un mayor aumento de calidad de vida. Algunas conclusiones del estudio:

  • Para los trastornos de ansiedad, la intervención psicológica es tres veces más eficaz que el tratamiento habitual. En el caso de la depresión, la eficacia es cuatro veces mayor.
  • Con el tratamiento psicológico para los trastornos de ansiedad y depresión se consigue recuperar en torno a un 70% de los pacientes, 3 veces más que con el tratamiento habitual de Atención Primaria
  • El tratamiento psicológico consigue la disminución del consumo de psicofármacos y la hiperfrecuentación a las consultas de Atención Primaria.

Actualmente, un 49,2% de los pacientes que acuden a Atención Primaria en España presentan síntomas compatibles con trastornos de ansiedad, depresión o somatización, sin embargo, sólo un 0,9% recibe un tratamiento psicológico (de elección, según las guías de práctica clínica como puede verse en las guías NICE), siendo el principal tratamiento aplicado la farmacoterapia (situando a España en el segundo país de OCDE tras Portugal en consumo de psicofármacos). Todo esto, unido al aumento de la prevalencia de los trastornos psicológicos en España en los últimos años, está suponiendo un problema de naturaleza clínica, administrativa, social y económica.

En el  turno de peguntas, lo más destacable fue una psiquiatra interesada en saber si se había medido en términos de eficacia el uso de enfermeras con entrenamiento en técnicas de relajación (práctica que se viene utilizando en algunos centros médicos en España). Cano-Vindel replicó indicando que en un piloto antes de comenzar el estudio general se había comprobado que está práctica no aportaba ninguna ventaja al tratamiento médico habitual.

Nos entristece mucho que teniendo profesionales cualificados y especializados se busque dar salida a una demanda tan importante como es la atención psicológica de forma tan reduccionista,  teniendo tan  poco en cuenta la complejidad bio-psico-social de la salud mental.

c5v8d6awcaaxad-jpg-large
Antonio Cano-Vindel en un momento de la presentación

2ª PARTE:

César Pascual, director general de coordinación de la asistencia sanitaria de la Comunidad de Madrid) expuso un proyecto piloto que va a comenzar a finales de 2017 o principios de 2018 para medir la utilidad-eficacia del modelo propuesto por PsicAP, y mediante el cual van a contratar a 27 psicólogos para que ocupen un puesto en centros de Atención Primaria de la Comunidad. En su intervención no se mostró tan “optimista” como Cano-Vindel o estudios británicos en que la incorporación de psicólogos redujeran el gasto (o salieran a coste 0) debido a los beneficios sociales que generarían, sino que incidió en que supondría un incremento del gasto público en el área de sanidad. Esto generó debate entre los políticos representantes de los principales partidos políticos, Fernando Chacón (presidente del COP de Madrid) y alguno de los asistentes. Bien es cierto, que la incorporación de psicólogos aumentará el gasto de las partidas de sanidad, pero podría reducir el gasto indirectamente en otras partidas (Ej.  Gasto de la SS por días de baja, pensiones…). Además, este proyecto costará  1 millón de euros de un total de 7000 millones de euros aprobados por el presupuesto de la Comunidad de Madrid, lo que supone un 0.014% del presupuesto total de dicha comunidad. Teniendo en cuenta que casi la mitad de personas que acuden a Atención Primaria podrían beneficiarse si este servicio estuviera en cartera y las experiencias positivas en otros países (ej. Reino Unido) avalan la buena inversión que se haría aumentando el gasto público en este sentido.

En la ronda de preguntas surgió  una de las grandes polémicas que envuelve nuestra profesión ¿Cuál sería el perfil que ocuparía esos 27 puestos de psicólogo en AP? O dicho de otra manera, ¿serán Psicólogos vía PIR o vía PGS? César Pascual comentó que se tendría que poner en común con los colegios oficiales y con las asociaciones ya que con la ley actual en la mesa sólo se podría contratar a psicólogos clínicos.

Para nosotros no hay duda, deben ser especialistas, al igual que los Médicos de Atención Primaria.

3ª PARTE.

Coloquio-debate con representantes de los 4 principales partidos políticos a nivel Nacional. Representantes de PP (D. José Antonio Rubio Mielgo), PSOE (Dª Consuelo Cano Hernández), Podemos (D. Juan Luis Uría Serrano) y Ciudadanos (D. Daniel Álvarez Cabo) manifestaron su postura acerca del tema que allí nos reunía. La principal conclusión es la unanimidad total (en cuanto a declaraciones), todos están a favor del aumento de plazas PIR, de la presencia del psicólogo en atención primaria, pero no parece que el futuro vaya a ser tan optimista. Con la política de austeridad,  un aumento “notable” del gasto público en este sentido no parece que vaya a convertirse en un hecho tangible. No obstante, hay avances, en 9 comunidades se han presentado PNL a favor del aumento de plazas PIR y/o de la incorporación del psicólogo en AP (muchas de ellas presentadas por APPI). De los 4 representantes fue D. Juan Luis Uría Serrano (Podemos) quién más abogó por que el aumento de plazas PIR sea inmediato (desde este año) para no llegar a una situación en que la demanda de atención psicológica en atención primaria y mental sea tan grande que no haya profesionales adecuadamente formados para poder llevarla a cabo, poniendo el ejemplo actual de pediatría, dónde la escasez de plazas ofertadas unido a la emigración de profesionales cualificados ha dado lugar a una falta de pediatras en algunos centros de AP de España.

La conclusión es que estamos más cerca, pero que nos queda mucho camino por recorrer y no va a ser fácil.

c5v0fqlwmaeo7bi-jpg-large
Juan Torres y Jacinto Serrano de APPI Madrid asistieron a la presentación (foto por @Infocop_Revista)

¡Aprobada nuestra propuesta catalana!

A lo largo de la pasada primavera, como ya informamos en su momento, representantes de APPI Cataluña se reunieron con las seis formaciones políticas presentes en el parlamento catalán. De las conversaciones con el grupo parlamentario de Ciudadanos, surgió la posibilidad de presentar una propuesta de resolución relativa al ámbito de la Psicología Clínica, una iniciativa que fue elaborada de forma conjunta por el diputado Jorge Soler, médico de profesión, y la coordinación de APPI Cataluña. La propuesta quedó registrada el 4 de mayo de 2016, con vistas a ser debatida en la Comisión de Salud del Parlament.

El contenido de la propuesta de resolución giraba alrededor de tres objetivos, íntimamente relacionados entre sí, que eran los siguientes: facilitar el acceso a la formación PIR, potenciar la presencia de los psicólogos clínicos en el sistema sanitario catalán, y mejorar la atención psicológica pública a los pacientes con malestar psíquico. Estos propósitos, ejes vertebradores del trabajo que hacemos en APPI, se concretaron en nueve puntos o exigencias específicas.

Como se ha dicho antes, la propuesta partió del diálogo con Ciudadanos, pero desde APPI Cataluña también se mantuvieron reuniones con el resto de grupos: Partido Popular, Junts pel Sí, CUP, Catalunya Sí que es Pot, y Partit dels Socialistes de Catalunya. En esos encuentros tratamos de buscar su apoyo a la iniciativa presentada, exponiendo a los distintos interlocutores las necesidades existentes en la red pública en materia de salud mental. En líneas generales, la acogida fue buena y atenta, quedando tras ello a la espera de que la propuesta fuese debatida.

Después de varios meses, el pasado 2 de febrero de 2017 nuestra propuesta se sometió a debate y votación durante una sesión ordinaria de la Comisión de Salud, en la que también fueron abordadas otras iniciativas. Laura Río y Cristina Romero, coordinadoras y representantes de APPI en la comunidad catalana, pudieron asistir a la celebración de la sesión en el Parlament.

16754544_404244513261659_400879199_n
Cristina Romero y Laura Río (coordinadoras de APPI) durante la sesión de la Comisión de Salud en el Parlament

El día del debate supimos, a través del diputado Soler, que se habían presentado una serie de enmiendas a nuestra propuesta de resolución. Nosotros contábamos con que, al menos una, procediera de la diputada Marta Ribas de Catalunya Sí que es Pot, con quien habíamos comentado, en junio del año pasado, la posibilidad de añadir a la propuesta un décimo y último punto, relativo al intrusismo profesional dentro del Sistema Nacional de Salud. Nos alegró comprobar que, en efecto, esa enmienda había sido presentada.

En el sistema sanitario catalán, y en el de otras CCAA, la psicoterapia no la realizan siempre las figuras competentes para ello, que son los facultativos especialistas del área de la salud mental, esto es, psicólogos clínicos y psiquiatras. En ocasiones, otros profesionales (enfermería, trabajo social, educación social, terapia ocupacional) conducen terapias de grupo o llevan a cabo evaluaciones con fines diagnósticos, por poner algunos ejemplos. A este respecto, quisiéramos aclarar que la plataforma no pretende poner el acento en esos otros profesionales, sino en las administraciones públicas, que son las responsables de mantener unos servicios de salud mental que están claramente infradotados de Psicólogos Clínicos. Esta apreciación no responde a intereses corporativistas. Ya en 2010, un informe de la Comisión de Sanidad del Senado reconocía un déficit de 7200 clínicos en el Sistema Nacional de Salud.

A nuestro entender, este déficit estructural es lo que motivaría el intrusismo, llevando a otras figuras profesionales a asumir tareas que corresponden al especialista en clínica o, en su defecto, al psiquiatra. Esta realidad es un despropósito a todas luces, no sólo porque vulnera la delimitación de funciones entre disciplinas, sino sobre todo porque pone en riesgo la calidad asistencial que recibe el usuario. Por todo ello, en la enmienda de Catalunya Sí que es Pot, extraída del manifiesto de APPI, se solicitaba lo siguiente: “reforzar las funciones del psicólogo especialista en psicología clínica (PEPC), de forma que la terapia psicológica no pueda ser aplicada por otros profesionales, garantizando así que los trastornos mentales sean abordados de manera responsable, por especialistas con conocimientos suficientes (ya sean PEPC o psiquiatras)”.

Lamentablemente, la enmienda no pudo ser incorporada al texto definitivo de la propuesta de resolución. Esta versión definitiva a la que nos referimos había sido acordada, el día anterior al debate, entre Ciudadanos y Junts pel Sí, más concretamente entre el diputado Jorge Soler y la diputada Montserrat Vilella, esta última psicóloga clínica en excedencia.

Los diputados, el día previo al debate, contactaron con el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, para informar de la propuesta y conocer la opinión del decano, el Sr. Josep Vilajoana. Según explicó la diputada Vilella, el decano les manifestó su disconformidad con la enmienda acerca del intrusismo, al no contemplar al psicólogo general sanitario (junto con clínicos y psiquiatras) como figura competente para ejercer la psicoterapia. Este hecho, unido a dificultades a nivel de competencias legislativas, llevó a los diputados Soler y Vilella a descartar la inclusión de la enmienda en el texto final, evitando así entrar en polémicas que la iniciativa no pretendía generar.

Ciertamente, la propuesta nunca ha tenido la intención de suscitar polémica alguna y, desde APPI, agradecemos que la diputada Vilella lo remarcara en su intervención. De hecho, la propuesta ni siquiera tenía esa capacidad, ya que los puntos que la configuran hacen referencia, en todo momento, al Sistema Nacional de Salud, es decir, a centros públicos y concertados, donde no pueden ejercer los psicólogos generales sanitarios, y sólo pueden trabajar los psicólogos clínicos, tal y como estipula la Ley 33/2011, de 4 de octubre, General de Salud Pública.

Por tanto, al margen de otros debates intraprofesionales, no tiene sentido, en nuestra opinión, aludir a la figura del General Sanitario a la hora de valorar la idoneidad de la enmienda sobre el intrusismo, pues no son actores de la red asistencial pública y, en consecuencia, eran otros los colectivos a quienes la enmienda hacía referencia. De ahí que nos sorprendiera la postura expresada por el decano del COP catalán, el Sr. Vilajoana. No la compartimos y lamentamos el efecto disuasorio que, al parecer, tuvo sobre los diputados.

Respecto al resto de enmiendas, presentadas por el grupo parlamentario de Junts pel Sí, comentar que consistían en matizaciones de la propuesta original registrada. Algunos de esos matices fueron incorporados al texto definitivo que Soler y Vilella acordaron, el que llevaron a la Comisión de Salud para ser votado por las distintas formaciones. Para nuestra satisfacción, esta versión final de la propuesta fue aprobada por unanimidad de todos los partidos!

La resolución aprobada fue publicada en el boletín oficial del parlamento catalán el pasado lunes, 13 de febrero de 2017. De acuerdo con esta resolución impulsada por APPI, el Parlament insta al gobierno de la Generalitat a:

a) Reconocer que hace falta ampliar la formación de especialistas en psicología clínica, y garantizar que el número de plazas de psicólogo interno residente (PIR) ofertadas en cada convocatoria sea igual al número de plazas acreditadas.

b) Revisar los hospitales que no disponen de ninguna plaza de psicólogo interno residente o que disponen de ellas en un número muy reducido, a fin de incorporar nuevas acreditaciones, sobre la base de las necesidades previamente identificadas por el Departamento de Salud.

c) Determinar y comunicar el número exacto de psicólogos clínicos que trabajan en el sistema sanitario catalán.

d) Aumentar progresivamente la presencia de los psicólogos clínicos en los servicios de salud mental para cubrir las necesidades reales de la población.

e) Aumentar la presencia de los psicólogos clínicos en los servicios en los que las intervenciones psicológicas han demostrado ser eficaces y eficientes (oncología, neurolo­gía, cardiología, dolor crónico, cuidados intensivos, entre otros).

f) Reforzar el apoyo de atención psicológica y dotar de psicólogos clínicos a los centros de atención primaria por medio de los centros de salud mental de adultos (CSMA) y de los cen­tros de salud mental infantil y juvenil (CSMIJ), y hacer posible la detección temprana de los trastornos mentales, con una atención especial a la aplicación de programas para la prevención y la promoción de la salud.

g) Valorar el cumplimiento del Plan integral de atención a las personas con trastorno mental y adicciones 2014-2016.

h) Continuar los trabajos de elaboración de un nuevo plan integral de atención a las perso­nas con trastorno mental y adicciones basado en datos epidemiológicos actualizados sobre los problemas mentales en Cataluña, contando con la participación de los profe­sionales implicados, e incorporar este plan integral en las líneas estratégicas del Plan de salud de Cataluña 2016-2020.

i) Continuar garantizando que las personas con trastornos mentales reciban, en el sistema sanitario catalán, tratamiento psicológico eficaz siempre que las guías clínicas así lo recomienden, ya sea de manera exclusiva o bien complementaria al tratamiento farmacológico.

Si queréis acceder al documento oficial en catalán, aquí os dejamos el enlace al boletín del Parlament. Encontraréis la resolución aprobada en las páginas 24 y 25: http://www.parlament.cat/document/bopc/193137.pdf

Si os interesa ver los vídeos del debate de la propuesta en la Comisión de Salud, os facilitamos el enlace también: http://www.parlament.cat/web/canal-parlament/sequencia/videos/index.html?p_cp1=7877649&p_cp3=7878708

Desde la Plataforma APPI, estamos contentos de que nuestro trabajo y diálogo con las formaciones políticas catalanas haya podido conducir a la aprobación de esta resolución en el Parlament. Queremos agradecer a todos los grupos las reuniones celebradas el año pasado, que nos atendieran y escucharan, y su voto favorable a la propuesta en el momento del debate. Nos satisface que hayan reconocido la necesidad de dar un nuevo impulso a la psicología clínica y haber obtenido su compromiso de mejora a través de la resolución aprobada, de cuyo cumplimiento estaremos atentos. Queda mucho por hacer para mejorar la atención pública al paciente con malestar psíquico, por eso desde APPI seguiremos trabajando, confiando en poder aportar nuestro granito de arena.

16780409_404244616594982_200634061_n

“No entiendo la atención sanitaria sin un equipo multidisciplinar”

Hace un mes, nuestro coordinador de Aragón conoció a Isabel Blasco, Directora Provincial de la Consejería de Salud del Gobierno de Aragón en la Provincia de Huesca.

Tras varios e-mails intentando cuadrar fechas, el pasado 9 de Diciembre se reunió con ella a las 10 de la mañana. Para su sorpresa disponía de unos documentos que habíamos entregado en Junio a una diputada provincial, en la primera reunión que tuvimos en esta comunidad autónoma; los había leído y estudiado. Gracias a esto la conversación fue mucho más dinámica.

Isabel es Médica de Atención Primaria desde hace 30 y tantos años; de hecho dirigía un centro de Atención Primaria hasta hace un año y medio. En relación con nuestras peticiones parece que tiene varias batallas ganadas: nos comenta que consiguió la creación de plazas de psicólogo clínico, psiquiatra y enfermera especialista en salud mental en el centro del que era responsable, y ahora está intentando que hagan lo mismo en otro centro de AP. No entiende la atención sanitaria sin un equipo multidisciplinar que comprenda  la combinación de médico, enfermera, psiquiatra y psicólogo.

Siendo concejal logró que abrieran el centro de atención y seguimiento de adicciones de Monzón con una psicóloga. Se trata de un centro importante porque es el único que existe en muchísimos km a la redonda y, a pesar de ser municipal, da cobertura a toda la zona que no da el Gobierno de Aragón.

También nos ha comentado que estaba al tanto del proyecto PsicAP. Recordamos que el Proyecto PSICAP consiste en una experiencia piloto de intervención psicológica de Atención Primaria que se está llevando a cabo con pacientes del Sistema Público de Salud.

La regulación de la carrera de psicología ha sido un tema a tratar. Desconcertada ante  lo deshomogėnea que es nuestra titulación comparada con las otras ramas sanitarias, piensa que lo apropiado sería un grado habilitante ya que, recordemos, el actual no es sanitario.

Nos plantea la posibilidad de instaurar una plaza PIR más en la provincia de Huesca aprovechando el Hospital de Barbastro y el centro de AP que tiene psicólogo en Monzón. Ahora hay solo una en el hospital de Huesca. En  Teruel no exista ninguna, y tratará de influir todo lo que pueda para que se solicite.

En resumen Isabel se encuentra en la misma línea de demandas que nosotros y pretende seguir luchando por ellas.

Desde aquí agradecemos la existencia de profesionales como ella que se preocupan por el usuario de forma integral, en todas sus vertientes.

Psicología y coaching, debate a 5 bandas

“Psicólogos y coaches solo coinciden en un punto: falta regulación”. Así titulaba redacción médica el debate al que fuimos invitados el pasado 30 de Noviembre.

psicologos-y-coaches-solo-coinciden-en-un-punto-falta-regulacion-4759_620x368.jpg

Más allá de la noticia publicada, tenemos las declaraciones y comentarios posteriores al debate de nuestra compañera y representante ese día Celeste Amaya, por si os habéis quedado con ganas de saber más:

“Todos los participantes éramos psicólogos, no había ningún coach sin titulación.

Durante el debate sobre la formación los dos coachs invitados defendieron que la formación teórica de unas 100hs con práctica supervisada era suficiente para ejercer como tal, y que lo importante era ejercer bien la profesión y no tanto que la formación fuera específica, argumento que criticamos duramente tanto el representante de decanos como yo.

La cabeza visible del COP defendió que hay que hacer valer a los «buenos profesionales» más allá de las regulaciones y que hay que reivindicar la legitimidad por el hecho de ser buenos ejerciendo (argumento que no comparto).

A su vez, el representante de decanos comentó que la regulación de las profesiones es minoritaria y que no debemos esperar que todas las carreras y ejercicio profesional de las titulaciones esté claramente regulado por el gobierno, porque es algo utópico (que en mi opinión no quiere decir que no sea exigible o deseable).. El coach se encargó de dejar claro que ellos  no tratan, ni diagnostican, ni hacen terapia y que deben derivar ante cualquier presencia de síntomas.

En relación con esto quedó en el aire un contraargumento bastante fuerte de Santed: «no hay posibilidad de derivación si el profesional que deriva no está formado para reconocer una psicopatología, que la ciencia de la conducta y la psicopatología está establecida científicamente y es la psicología y los psicólogos los profesionales formados y habilitados para ejercerla». Me posicioné a favor de esto último y añadí, en respuesta al argumento del coach y el del COP («al final cuentan los resultados y los clientes están satisfechos con los resultados del coaching»), que en una profesión no regulada y sin investigación básica que avale las intervenciones y cuantifique los resultados, sólo se puede hablar de «satisfacción del cliente», que si esa es la medida del resultado es admisible, pero no es posible hablar de un «buen resultado de la intervención».

Resumiendo nuestro planteamiento, el «life coaching», o todo lo que tenga que ver con la conducta y realidad psicológica de la persona es ámbito común de actuación con la psicología, con lo cual, o se define claramente el ámbito de actuación del coach a través de la regulación de su formación y ejercicio profesional, o se entra en el intrusismo. Reivindiqué la necesidad de una ley de intrusismo laboral en psicología, como uno de los principales objetivos de la plataforma.

La existencia del coaching como asesoría en finanzas, en ventas, etc no parece solaparse con nuestra profesión, pero la parte del coaching vital, que es una realidad y muy extendida, entra en el campo profesional de la psicología y por tanto debe ser regulado, como lo es el ejercicio privado de la psicología, por ejemplo.

Santed defendió que los coach tienen que ser psicólogos antes que coach. en cambio, el vocal del COP, no dejó clara su postura al respecto. Por mi parte, insistí en que un primer paso sería regular si los coaches deben ser psicólogos o no

No concluimos mucho en lo referente al life coaching, como veis. No obstante si que pareció que estábamos todos de acuerdo respecto a la necesidad de algo más de regulación de la profesión de coach, aunque los términos no fueron concretados.

Finalmente comentar que tanto el COP como Santed se interesaron por la labor que realizamos en la plataforma, nuestra historia y actividades y por seguir en contacto con nosotros”